La producción ganadera es un sector de crecimiento rápido. Actualmente, representa el 40 % del producto interno bruto agrícola mundial y es fundamental para la seguridad alimentaria en todas las regiones. El ganado hace una contribución necesaria e importante a la oferta mundial de calorías y proteínas.

Alrededor del 60 % de las personas que dependen de la agricultura para su sustento tienen ganado propio. La agricultura constituye la fuente de medios de vida de un tercio de la población mundial, señala FAO.

También es un activo importante para los hogares de las comunidades rurales: varios cientos de millones de pastores dependen de este estilo de vida y de los ecosistemas de los pastizales para vivir.
Presta una serie de servicios esenciales, como medio de ahorro, garantía para obtener créditos y amortiguador contra las perturbaciones climáticas y otras crisis.

En los sistemas mixtos, el ganado consume los residuos y los subproductos de la cosecha y su estiércol se emplea para fertilizar los cultivos.

Asimismo, el vacuno, los camellos, los caballos y los burros proporcionan transporte y tracción animal para las operaciones sobre el terreno.

Además, los animales, en especial los pequeños rumiantes y las aves de corral, son fundamentales para empoderar a la mujer y avanzar hacia la equidad de género.

La contribución que hace el ganado a los medios de vida rurales va mucho más allá de la producción agrícola y la seguridad alimentaria: presta apoyo directo al bienestar social, la educación y la salud humana.

Es esencial gestionar el ganado cuidadosamente para aprovechar al máximo la serie de servicios que presta y reducir la vulnerabilidad del sector a los efectos del cambio climático.

Es particularmente urgente adoptar medidas en este ámbito, dado que hoy en día cerca de 800 millones de criadores viven con menos de 2 USD al día. Sus medios de vida están expuestos en particular modo a los efectos del cambio climático.

Leer nota completa Aquí